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domingo, 9 de marzo de 2014

Otto Reutter


Otto Reutter (24 de abril de 1870, Gardelegen; 3 de marzo de 1931, Düsseldorf) cantaba algo que en alemán no existía, puesto que no había un nombre específico o traducción exacta para Chanson ni Couplet. Algunos llamaban a esto “das Song”, es decir, la canción. Así como el idioma francés no tiene “le Lied” (juego de palabras con el artículo le, “el” en francés, y Lied, “canción” en alemán), el alemán no posee una palabra específica para Chanson. 

Era cantante y cómico así como el autor de los textos que interpretaba. Menos conocida es su faceta de actor con películas como, entre otras, “Otto heiratet” (Otto se casó), de la que lamentablemente no queda nada que se pueda visualizar más que esta fotografía. 
 



Pese a las negativas de su padre, Otto tenía muy claro desde joven que quería subirse a las tablas. Con 25 años logró firmar un contrato con el Apolo Theater de Berlin. Los escenarios de la metrópolis no conocían nada parecido a lo que Otto les proponía. Aunque en un principio el público berlinés quedó desconcertado con el nuevo humorista, se mostró pronto entusiasmado con él y la crítica lo alabó ampliamente. 

Asimismo, a partir de 1919, colaboró con el periódico Berliner Ulk, cuyo director era por aquel entonces el ya mencionado Kurt Tucholsky. 

Entre 1915 y 1920 alquiló y fue director del Palast-Theater am Zoo de Berlín. 

Otto Reutter, en palabras de Tucholski, era un artista y un patán. Tuvo una convicción política de la que nunca se apartó aunque eso hubiera favorecido un mayor éxito y un curioso aspecto, ojos saltones y barrigudo, que lo hacía parecer de todo menos un artista.
Sus couplets no solo plasmaban con gran audacia los acontecimientos sociales de la época sino que también suponían un consuelo en aquellos duros tiempos de escasez. En ellas se reía de todo, incluida la situación política, las controversias que se sucedían en el Reichstag, se reía del eterno enemigo. En definitiva, reflejaban el espíritu de los tiempos de una manera impresionante, algo que no le impidió hacer el engorroso idioma alemán. Un idioma que el utilizaba de un modo muy particular, a ratos de manera algo tosca, pero fundamentalmente satírica. Con sus temas conseguía sencillamente que la gente riera, y mucho. 

Otto Reutter tenía pues dos grandes cualidades: gran sentido del humor y una admirable técnica. Su inquietud creativa dio para que escribiera más de 1000 piezas. Muchas de ellas fueron grabadas acompañado de una orquesta (Orquesta Gramophon bajo la dirección de Paul Godwin) y otras veces sencillamente por un piano. 

En los Dorados Años 20 actuó incansablemente en Berlín, sobretodo en el Wintergarten Varieté. Trabajaba tan a menudo en la metrópoli que finalmente se compró una casa en el barrio de Wilmersdorf. 

Fue un trabajador empedernido que viajó por toda Alemania con su espectáculo. Antes de la I Guerra Mundial había cosechado gracias a éste, una pequeña fortuna. La hiperinflación de los años 20 hizo que perdiera, sin embargo, gran parte de su patrimonio. Esto solo hizo que siguiera trabajando con más ahínco. 


sábado, 14 de septiembre de 2013

Alabama Song: la historia de una canción

Alabama Song es el tema más conocido de la Ópera de tres actos de Bertolt Brecht y Kurt Weill „Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny“ (Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny).

Alabama Song apareció por primera vez en una colección de cinco poemas publicados por Bertolt Brecht en 1927, llamada „Die Hauspostille“. Fue escrita en inglés e interpretada por él con su propia música por escenarios de todo Berlín. Pronto se le acercó el que sería en un futuro cercano un gran colaborador, el compositor clásico Kurt Weill, quien estaba impresionado por la poesía de Brecht y que quería ampliar sus posibilidades componiendo música para sus textos con la intención de potenciar así el dramatismo y la sátira que contenían. 

La canción fue acompañada a partir de entonces por la música de Weill y presentada al público en el Festival de Baden-Baden de 1927 bajo el nombre “Songspiel Mahagonny”, siendo Lotte Lenya (esposa de Weill) la que cantara la voz principal. La recepción de la obra por parte del público fue muy controvertida, abucheándola y aplaudiéndola a partes iguales. 

Al regresar a Berlín, Brecht y Weill se pusieron a trabajar en una versión ampliada de Mahagonny, teniendo que aplazar este trabajo para poder terminar la aclamada Ópera de los Tres Centavos (Die Dreigrosschenoper).

Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny fue puesta en escena por primera vez en Lepzig allá por 1930, con la Alabama Song interpretada por el personajes de Jenny y sus compañeras prostitutas. La canción siempre fue cantada en inglés aunque el resto de la ópera es toda en alemán originalmente.
Aún no siendo parte del elenco de actores en la producción de Leipzig, Lotte Lenya grabó la canción para el sello Ultraphon en 1930. 

De hecho, Lotte Lenya continuó interpretando esta canción a lo largo de toda su carrera. Esta que podéis ver es una versión de 1958. 




Casi tanto como la contemporánea „ Die Morität von Mackie Messer (‘Mack The Knife’), Alabama Song ha pasado a ser un clásico, grabado e interpretado cientos de veces por muy diversos artistas, entre ellos, The Doors, Marianne Faithful, Nina Hagen e incluso la inigualable Bette Midler. 

Aquí tenéis una versión muy especial de un cantante que vivió en Berlín en los 70 y que en 1978 hizo su propia interpretación de Alabama Song el siempre sorprendente David Bowie. 


lunes, 6 de mayo de 2013

Circus Radio Show de Abril ya online!

Para sus oídos señoras y caballeros, el programa más irreverente, divertido y satírico de las ondas berlinesas: el Circus Radio Show. En él podrán disfrutar de pedacitos del Circus Live que se celebró en la Badehaus el 22 de Marzo de este año. 

Y también, como no, de secciones como los Mundos de Harvi, Doctor Cerebro, Director's Cuts, Planeta Yeyé... y nuestro Berliner Luft, dedicado esta vez a Friedrich Hollaender.

En nuestro blog LA GACETA DE BERLIN EPOQUE encontrarán, a partir de ahora, un enlace directo al programa que se emita mensualmente. ¡Para que no se pierdan ni uno!

¡Esperamos que les guste!



jueves, 4 de abril de 2013

Friedrich Hollaender: sus años en Berlín

Friedrich Hollaender 
Friedrich Hollaender es una de esas figuras de la esfera cultural del Berlin de la Era Weimar que destaca especialmente. Artista polifacético y de talento, exprimió al máximo su carrera de compositor creando multitud de obras para revistas, canciones populares, música para películas y letras de cabaret, entre otras muchas cosas. 


El famoso compositor Friedrich Hollaender, aunque criado en Berlín, nació en Londres el 18 de octubre de 1896. Friedrich creció rodeado de una excepcional familia de artistas. Su padre Victor era un afamado compositor de revistas, operetas y canciones populares que hoy en día continúa siendo reconocido por canciones como "Kirschen in Nachbars Garten" y "Schaukellied." Su madre, Rosa Perl, era cantante de variedades. También sus tíos, Gustav Hollaender, director del famoso Conservatorio Stern, y Felix Hollaender, escritor y dramaturgo, que escribió obras para el teatro de Max Reinhard. En ese contexto no fue raro que Hollaender comenzara a demostrar destreza con la música desde muy pequeño. 

Con doce años ingresó en la Musik Akademie para estudiar piano con Engelbert Humperdinck y mas adelante amplió sus conocimientos estudiando composición en el Conservatorio Stern. 



Algo que le fascinaba desde temprana edad era el cine. En aquellos años las películas era aún mudas y en las salas se proyectaban acompañadas de la música en vivo de un piano. Era un habitual del cinematógrafo de la calle Leibniz (Berlin), donde un día, por casualidad, decidió ofrecerse para acompañar la proyección. Su forma de enaltecer cada imagen, sabiendo qué melodía encajaba con cada una, qué detalle, qué expresividad, fue del gusto de todos y siempre le pedían que se quedara „un rato más“. 



En 1913 fundó junto a Heinz Barger la revista literaria „Die Neue Jungend“ (La Nueva Juventud). 



En su juventud viajó varias veces junto a sus padres. Visitó París donde quedó fascinado con los teatros y las puestas en escena que allí acontecían, en especial, con Sarah Bernhardt y con la famosa cantante Mistinguett. Más adelante viajaron a Nueva York donde su padre fue contratado para componer la música de la opereta „The Clairvoyant“. Allí pudo establecer contacto con figuras como Irving Berlin y Al Jolson. Lamentablemente a media visita tuvo que volver con urgencia a Berlín. Había estallado la „Gran Guerra“. 



Durante la I GM, con tan solo 18 años, sirvió en el ejército como director musical, entreteniendo a las tropas en el frente destinadas en Francia. 


Blandine Ebinger y Friedrich Hollaender

Poco después de la guerra, empezó su carrera en el teatro escribiendo música para producciones de Max Reinhardt y fue el compositor estable para "Schall und Rauch" ("Sonido y humo"), considerado el primer cabaret de la metrópolis. Su director, Hans von Wolzogen, tenía en mente fundar un cabaret político-literario para el que necesitaba variedad de artistas. Logró congregar a los que, más adelante, serían grandes figuras del kabarett alemán, todos artistas de renombre con los que colaboraría Hollaender como Kurt Tucholsky, Gussy Holl, Klabund, Walter Mehring, Joachim Ringelnatz, Mischa Spoliansky y Blandine Ebinger. Ésta última llegaría a ser pronto su mujer y musa. De hecho ya en 1919 compuso para ella su primer número de cabaret: „Tritt mir bloß nicht auf die Schuh“. 



Mas adelante trabajó también en otros cabarets literarios como el "Wilde Bühne" ("Escenario Salvaje") dirigido por Trude Hesterberg y en el "Größenwahn" ("Megalomania") dirigido por Rosa Valetti. 



Fue durante este prolífico período en el que Hollander alcanzó la fama y el reconocimiento por la serie "Canciones de una niña pobre" ("Lieder eines armen Mädchens"), escritas para su primera mujer, la cantante Blandine Ebinger. Para estos textos se basó en la obra de Else Lasker-Schüler, una de sus escritoras predilectas. 

Blandine Ebinger en el papel de la Niña Pobre

En los años siguientes continuó escribiendo incontables éxitos y una docena de revistas populares (a menudo junto a Rudolf Nelson y Marcellus Schiffer), incluyendo "Laterna Magica“, "Das bist Du!", "Bei uns um die Gedächtniskirche rum" y "Der rote Faden". 

Cartel de "Der rote Faden"

Escena de la revista "Das bist Du!"

En los „Dorados Años 20“ Hollander supo asimilar con gran maestría la música Jazz, esa que comenzó a llegar a Berlín con gran fuerza a cargo de bandas estadounidensess y a desatar pasiones en el público a ritmo de Charlestón y Fox-Trot. Tal es así que en 1927 llegó a estar al cargo de la dirección de la banda de Jazz Weintraub Syncopators, considerada la pionera en este estilo en Alemania. Un año después grabaron su primer disco. 

F. Hollaender dirigiendo a los "Weintraub Syncopators"



Su carrera en el cine comenzó en 1926 al componer la música de la película „Kreuzzug des Weibes“ (La Cruzada de las Esposas), de Martin Berger. Pero es en 1929, cuando fue contratado para componer la música para la película Joseph Von Sternberg „El ángel azul“ ("Der blaue Engel"), cuando comenzó el verdadero ascenso de Holaender en este terreno. 


Escena de "El Ángel Azul" (al piano f. Hollaender)

La sensual interpretación de Marlene Dietrich de "Falling In Love Again" ("Ich bin von Kopf bis Fuss auf Liebe eingestellt") proporcionó tanto a la actriz como a la canción éxito internacional convirtiéndolas en leyenda. "Falling In Love Again" continúa siendo la pieza más destacada de Hollaender y ha sido interpretada por artistas tan diversos como Brian Ferry, Billie Holiday, Count Basie, Dionne Warwick, Petula Clark, Greta Keller, Linda Ronstadt, Jean Sablon, Udo Lindenberg, Nana Mouskouri, Leontyne Price, Ute Lemper, Sammy Davis Jr., Patricia Kaas y The Beatles. 



El éxito sin precedentes de la película "The Blue Angel" aseguraron a Hollander un puesto como compositor en UFA, los primeros estudios de cine alemanes. 



Previamente a su emigración a los EEUU produjo para ésta una serie de temas para clásicos del cine como "Einbrecher“ (Ladrón) de Hans Schwarz, "Der Mann, der seinen Mörder sucht“ (El hombre que buscaba a su asesino), de Robert Siomak, "Stürme der Leidenschaft" y la comedia musical "Ich und die Kaiserin“, en la cual se estrenó como director. De esta última película filmó tres diferentes versiones simultáneamente en francés, alemán e inglés, usando para cada una diferentes sets de actores. 



Atrapado en el torbellino cultural y artístico de la Alemania de Weimar, en 1931 Hollaender abrió su propio cabaret con el cual alcanzó un gran éxito, el "Tingel Tangel," construído en el lugar en el que poco antes se erigiriera el Wilde Bühne y que había quedado reducido a cenizas tras un fatídico incendio. 



Sus espectáculos eran una de las atracciones más aclamadas del momento y era alavado por su composiciones musicales de Jazz, sus letras ingeniosas y por su audaz sátira política. Su coraje y sus revistas abiertamente anti-Hitler, como "Spuk in der Villa Stern", le hicieron un objetivo de los nazis y casi le costaron la vida. En menos de dos años Hitler había llegado al poder forzando a Hollander y a su segunda esposa, Hedi Schoop, a abandonar Alemania para instalarse finalmente en EEUU. 



Cuando en 1933 Hollaender llegó a Hollywood descubrió con sorpresa que su reputación de „El Ángel Azul“ le precedía, como le sucedió a Marlene Dietrich, y allí continuó escribiendo incontables temas para cine que fueron, en su mayoría, interpretados por grandes actrices de la época. 


sábado, 9 de marzo de 2013

Cabaret: La Película


La película Cabaret apareció en la gran pantalla en 1972 y supuso, entre otras cosas, el fulminante rescate de un género que había caído en el olvido: el musical. 
Dirigida por Bob Fosse, a él se le deben las magníficas puestas en escena con grandes coreografías y el mérito de extraer de sus protagonistas personajes que quedarán para la historia. Como la inolvidable Sally Bowles encarnada por la gran Liza Minelli. Papel, por cierto, que le valió un Oscar. Sin poder olvidar al también premiado Joel Grey en el papel de conférencier.


Una parte importante del film transcurre dentro del Kit Kat Club, el cabaret donde cada noche Sally se afana en mostrar su gran talento.
Ambientada en el Berlín de los años 30, en aquellos momentos en los que el nacionalsocialismo estaba apunto de llegar al poder, la película es asimismo una adaptación de la novela de Christopher Isherwood “Adiós a Berlín”, también conocida como "Diarios de Berlín", publicada por primera vez en 1935.


Izda: Christopher I., dcha: WH Auden

El escritor inglés vivió en Berlín desde principios de los 30 en una pensión muy cerca de Nollendorfplatz. De su propia experiencia en la metrópoli extrajo mucho material para varias de sus novelas.
Aunque la placa situada en la puerta del edificio muestra que Isherwood vivió en este lugar desde 1929 el dato es incorrecto. Cierto es que él pisó Berlín por primera vez ese año, pero lo hizo a modo de varias visitas a su amigo poeta Wystan Hugh Auden.

A finales de ese mismo año decidió quedarse definitivamente en la ciudad. Su primera residencia oficial aquí fue un apartamento en el Instituto Sexológico de Magnus Hirschfeld, en Tiergarten. Luego de un par de residencias mas, se asentó finalmente en la pensión de Fraulein Thurau en diciembre de 1930.

Fuente: spanish.apartberlin.com

De hecho, sus días de residencia en la pensión de Fraulein Thurau fueron muy inspiradores, siendo allí mismo donde conoció a una cantante de cabaret llamada Jean Ross en la que se dice se basa el personaje de Sally Bowles. Jean actuaba en un cabaret de la Tauentzienstraße llamado “Lady Windermere”. Aunque, al parecer, la real no tenía tanto talento como la ficticia... Con solo diecinueve años, la actriz inglesa y cantante de cabaret llegó a la ciudad con la ilusión de convertirse en una gran estrella. 

El personaje de Sally Bowles continuó apareciendo en la adaptación de otra novela de Isherwood, "I am a camera" en un Broadway play en 1951 y más adelante llevada al cine en 1955.

En 1966 se produce en Londres el musical "Cabaret" donde el papel de Sally es interpretado por la actriz Judi Dench. 



Pero, indudablemente, la película Cabaret (1972) es la que, con 10 nominaciones a los Oscar y 8 estatuillas ganadas, acaparó el mayor protagonismo. En el papel del escritor inglés que llega a Berlín para ganarse la vida y tener nuevas experiencias, Bryan Roberts (Michael York), no se sabe qué tanto hay de Isherwood en él y qué tanto no, pero de lo que no hay duda es de que supo transmitir en su novela con gran perspicacia y fidelidad el ambiente de la capital en los Años 30. La "divina decadencia" - como decía Sally. Asimismo, Bob Fosse (Oscar a la mejor dirección) supo más adelante adaptarlo con ingenio y trasladarlo magistralmente a la gran pantalla.



viernes, 21 de diciembre de 2012

Berlin, años 20: Así llegó el Jazz (Parte II)

Una vez llegado el Jazz a la metrópolis ya nada volvería a ser lo mismo. Este sincopado estilo musical sedujo al instante tanto a versados como a profanos en la materia. Los músicos alemanes sintieron gran curiosidad por las nuevas armonías y el arte de la improvisación. El gran público, ávido de diversión, recibió con los brazos abiertos los alegres ritmos y las pegadizas melodías. Todo el mundo quedó fascinado por el Jazz. 

Fuente: Wikipedia
En junio de 1926 aterriza en Berlín el Jazz sinfónico de EEUU encabezado por el director de orquesta Paul Whiteman. Actuó junto con su orquesta en el "Großes Schauspielhaus" y fue la sensación de la temporada. Se le definió como el profeta de una nueva música y la crítica dijo de él que "consiguió cultivar y domesticar el Jazz salvaje". El estilo de Whiteman fue muy popular y un éxito comercial. El auténtico Jazz no era tan apreciado y, sin embargo, el sonido orquestal de Whiteman caló hondo en la sociedad berlinesa e inspiró a muchas otras orquestas que quisieron emular su estilo como, por ejemplo, las de Dajos Béla, Marek Weber, Mischa Spoli­ansky, Julian Fuhs y Ben Berlin que empezaron a copar así las salas de baile.




Concretamente Julian Fuhs conocía ya a Whiteman desde 1924, año en que viajó a América. Desde entonces ya introdujo nuevos sonidos en su orquesta "Hot Fuhs". A partir de 1926 no obstante, tras la tournée europea de Whiteman, absorvió también las influencias del sonido sinfónico que tanto había llamado la atención de la audiencia. En septiembre de 1927, Fuhs realizó la primera grabación en Alemania del tema "Rhapsody in Blue" que tan famoso había hecho anteriormente Whiteman.

Esto no fue del agrado de toda la crítica que dijo de una de sus actuaciones "Fuhs ha reclutado músicos que nada tienen que ver con el Jazz".

La crítica canadiense, por otro lado, fue bastante más amable. Dijo de él que Fuhs era a Alemania lo que Whiteman a EEUU.




Aquí les dejamos con una de las famosas grabaciones de la orquesta de Paul Whiteman: "Charlestón" y con "Kannst Du Charleston, Tanzt Charleston" (¿Puedes bailar Charléston?, baila Charlestón) de la Orquesta de Julian Fuhs. Juzguen ustedes mismos.
¡Que las disfruten! 




Para leer la primera parte del artículo pinche AQUÍ. 

martes, 9 de octubre de 2012

Berlin, años 20: Así llegó el Jazz (Parte I)

En la década de los 20 comenzaron a llegar a la metrópolis las bandas de Jazz provenientes de EEUU desatando una fiebre que se extendió rápidamente por la capital de la cultura y el placer. Este estilo fue reemplazando progresivamente la música tradicional en los cabarets y teatros de revista de la ciudad pero no fue hasta la estabilización económica, allá por 1924, cuando la mayoría de los berlineses pudieron disfrutar de éste.

En un principio, el sentimiento de atracción se centraba en su aspecto más exótico encarnado por la gran Josephine Baker y el teatro de revista del que era protagonista: “La Revue Négre”. En diciembre de 1925 llegó la cabaretista estadounidense a Berlín para presentar su espectáculo en el Theater De Westens. El público quedó absolutamente fascinado.  A partir de entonces, se dijo, “las mujeres de Berlín no volverían a ser las mismas”.

Se consideraba al mismo tiempo que este show reforzaba y subvertía los estereotipos raciales. El ejemplo más evidente es la performance intencionalmente ridícula “Danza de los salvajes” en la que los bailarines portaban taparrabos y Josephine la famosa falda hecha de plátanos.


En el mismo año otro famoso espectáculo llegó desde Nueva York al Admiralpalast de Berlín el musical “Chocolate Kiddies”.  

Sam Wooding y su Orquesta fueron seleccionados para el nuevo teatro de revista que se estaba diseñando para ir de tour por Europa. Una idea concebida por el vaudeville de Rufus y Drayton, con Edith Wilson y Adeline Hall como vocalistas y Tommy Ladnier como estrella solista. Treinta coristas, otros tantos bailarines y comediantes completaban la crew. En el show se interpretaban once temas musicales, muchos de ellos de Duke Ellington.

Chocolate Kiddies (European Tour)

"Sam Wooding & His Chocolate Kiddies" son reconocidos por ser de las primeras bandas en traer el Jazz a Europa. Entre 1925 y 1926 realizaron varias grabaciones en Berlín. Entre los temas editados se encuentra éste:




Todos los periódicos se hicieron eco de ambos espectáculos describiéndolos como primitivos, primigenios y, al mismo tiempo, absolutamente modernos y arrolladores.  

” Son una mezcla de bosque primitivo y rascacielos; como su música, el Jazz, con sus colores y ritmos. Ultramoderno y ultraprimitivo". 

” Nos han traído nuestra cultura. La humanidad ha vuelto a sus orígenes en los pasos, las sacudidas y cuerpos liberados.  Son la expresión más profunda de nuestro anhelo más íntimo”.

Tal fue la profunda huella que dejaron en la ciudad que Josephine Baker escribió en sus memorias: “En los periódicos berlineses escribieron que yo era la personificación del expresionismo alemán de hoy, del primitivismo alemán… ¿qué significa todo eso?”.

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Poco a poco la gente comenzó a tomar en serio el jazz como una forma de arte. Los músicos alemanes comenzaban a sentir verdadero interés por este estilo musical que tan novedoso y ajeno a todo lo anteriormente conocido les parecía. Fueron dando pequeños y discretos pasos aproximándose al estilo en un principio por imitación. Los instrumentos que más facilitaron la aproximación inicial al Jazz fueron el saxofón y la percusión.

Sin embargo, el fraseo, las tonalidades y la improvisación no les resultaban sencillos a los músicos germanos. En Alemania es el clarinetista Eric Brochard el considerado como uno de los pioneros del Jazz por ser de los primeros en interiorizar el estilo y tener éxito en los escenarios.
El primer "Libro alemán de Jazz" fue publicado por Alfred Baresel en 1926. En 1928 Bernhard Sekles, director del Conservatorio en Frankfurt am Main, puso en marcha una primera clase de jazz. La ópera jazzística de Ernst Krenek titulada "Johnny spielt auf" se convirtió en un éxito de taquilla en 1927.
Incluso renombrados compositores de música clásica como Paul Hindemith y Kurt Weill comenzaron a interesarse por las formas de expresión del jazz y aproximarse a ellas en sus obras posteriores. De Kurt Weil cabe destacar la archiconocida obra musical y éxito de taquilla en el Teather am Schiffbauerdamm de Berlin "La Ópera de Tres Centavos" escrita por Bertolt Brecht. 

La metrópolis estaba en su mayor apogeo artístico, cultural y la científico. El estilo de vida de esos años locos era especialmente rebelde y estaba influenciado en muchos aspectos por el Swing y el Jazz. El Charleston se convirtió en el baile más popular, pero también se bailaban incansablemente el Fox-trot y el Tango. Y paralelamente a las voces de la gran Marlene Dietrich y Zarah Leander sonaban con fuerza las notas del Swing americano y las memorables melodías de las bandas de Jazz de George Gershwin, Fletcher Henderson e Irving Berlin. 

viernes, 21 de septiembre de 2012

Comedian Harmonists

Berlín, años 20. La ciudad late al ritmo de de los cientos de espectáculos que acontecen cada noche. Al abrir las puertas de el Scala y acceder al gran hall ya se pueden oír de fondo las inconfundibles voces de los "Comedian Harmonists".  El grupo coral más exitoso de todos los tiempos está sobre el escenario del mayor vodeville de toda Alemania haciendo las delicias de un abnegado público.

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Internacionalmente famosos, los "Comedian Harmonists" recorrieron los principales escenarios del mundo entre los años 1928 y 1934. Su sello distintivo era la capacidad individual de sus miembros para crear múltiples texturas vocales que mezclaban con gran virtuosidad para fundirse en el conjunto vocal de manera que cada voz aparecía levemente para volver a desaparecer y así integrarse en el coro haciendo un juego musical exquisito. Cantaban con una armonía cerrada (close harmony) en la que la disposición de las notas cantadas por cada miembro siempre estaban en el intervalo de una octava. Esto contribuía muy positivamente a crear ese sonido compacto y a generar esa sensación sonora de estar escuchando una orquesta entera. El grupo coral quedaba complementado en ciertas ocasiones y de forma discreta por el acompañamiento de un piano.

La historia de los "Comedian Harmonists" comienza allá por 1927 con un anuncio en el Berliner Lokalanzeiger que costó 12,50 Marcos y que rezaba así:

"Actung. Selten. Tenor, Baß (Berufssänger, nicht über 25), sehr musikalisch, 
schönklingende Stimmen, für einzig dastehendes Ensemble 
unter Angabe der täglich verfügbaren Zeit gesucht". 

El talentoso cantante y actor berlinés en paro, Harry Frommermann, intentaba así encontrar las voces adecuadas para formar un quinteto al estilo de "The Revellers", un grupo estadounidense de influencia jazzística que le inspiró a querer crear un equivalente alemán. El anuncio dio la vuelta a Berlín y para las audiciones, que tuvieron lugar en su pequeño apartamento de la Stubenrauchstraße, 47, muchos (más de 70) fueron los que acudieron a la llamada con el ánimo de ser seleccionados.

Pero no fue hasta que hizo acto de presencia Robert Biberti, el hijo de un cantante de la Casa de la Ópera de Berlín, que Frommermann sintió que estaba ante el mejor de los bajos que habían pasado ante él. La profunda y resonante voz de Biberti le sorprendió y convenció de inmediato. Y gracias también a Biberti, Frommermann conoció al resto de los que serían los componentes de "Comedian Harmonists". Él le presentó a Ari Leschnikoff, primer tenor, un búlgaro que había abandonado su carrera militar para dedicarse por completo a cantar profesionalmente. El segundo tenor sería Erich A. Collin que había dejado de trabajar en el campo para estudiar música en una escuela. El polaco Roman Cycowski, un conocido cantante de ópera de los años 20, sería el barítono en el grupo. El sexto hombre y, en ocasiones, la sexta voz fue Erwin Bootz que acompañó al piano al quinteto y junto con Frommermann trabajó en los arreglos musicales. El tercer tenor fue el propio Frommermann.


Una vez formado el ensemble comenzaron de inmediato a trabajar arduamente en los ensayos. Su nombre inicial fue "Melody Makers" y, tras algunos traspiés iniciales, fueron al fin seleccionados en una audición por el productor Erich Charell quien decidió cambiarles el nombre por el de Comedian Harmonists. Su primera actuación fue en 1928 en el teatro de revista "Casanova".

Su repertorio fue conformándose con una gran selección de canciones tanto clásicas como folklóricas a las que Frommermann dio un giro de tuerca con sus arreglos, y de canciones populares y de letras ingeniosas del momento de escritores como Peter Igelhoff, Werner Richard Heymann y Paul Abraham.

Pronto alcanzaron un gran éxito gracias a sus impecables puestas en escena llegando a ser famosos en toda Europa. Entre 1930 y 1933 dieron una media de 150 conciertos al año. Hicieron giras en Viena, París, Amsterdam y Londres. Y en junio de 1934 cruzaron el charco para hacer una gira por USA dando, como colofón final, un concierto a bordo del Saratoga sobre las aguas del río Hudson.
Realizaron múltiples grabaciones y aparecieron en decenas de películas llegando a compartir cartel con la gran Marlene Dietrich.


La crítica dijo de ellos: "Adornan todo lo que tocan" y el autor Peter Dempsey dijo de ellos que "... están bendecidos. A su prodigiosa capacidad vocal y talento musical se unen una gran capacidad para interpretar una amplia variedad de sonidos y estilos musicales".

Su último concierto fue en Hannover el 25 de marzo de 1934.

Se les recuerda como un grupo vocal jamás superado posteriormente, de actuaciones exquisitamente concebidas y de musicalidad implacable.





lunes, 19 de marzo de 2012

¡Últimas noticias! Tour de presentación de Berlin Epoque

Estimados/as hispanoparlantes residentes en Berlín,

Con motivo del lanzamiento de nuestro proyecto BERLIN EPOQUE, vamos a presentar al público nuestro tour “LA ERA WEIMAR – LOS AÑOS DORADOS EN LA METRÓPOLI”. 
Si están interesados en profundizar en la historia de la ciudad en la que viven y descubrir las claves que la hicieron merecer el título de “Capital del mundo” en muchos aspectos, ésta es su oportunidad.

De entre todas esas etapas clave que ha vivido, en Berlin Epoque nos centramos en un breve pero intenso período de su historia: La Era Weimar. Y más concretamente en el intervalo de tiempo que transcurre entre 1923 y 1929, una era más conocida como "Los Dorados años 20".

Para la metrópoli éste fue un período en el que la creatividad y el arte se desarrollaron sin parangón. No solo eso, Berlín era en aquél entonces la mayor ciudad industrial del continente europeo.

Les invitamos a dar un paseo por Berlín bajo la óptica de la época de entreguerras acompañado de un análisis histórico de una de las etapas más marcadas por los grandes contrastes: el esplendor artístico y los avances tecnológicos y científicos por un lado, y una convulsa situación política y económica por otro. Lo que se dice, fue el germen de lo que poco después llegaría y acabaría drásticamente con todo: el Nacionalsocialismo.

Un recorrido donde se entremezclarán temas tan dispares como la arquitectura, el sexo, el cabaret, la política, el teatro, la censura, la ciencia, el arte... y en el que veremos y hablaremos de algunos de los emplazamientos míticos de la época.
En resumen, un repaso por una de las épocas más transgresoras, atrevidas y excéntricas que ha vivido esta gran ciudad.

Duración: 2,5 horas
Precio de la promoción: 10 €

Plazas limitadas. Haremos un grupo de 15 personas. Si hay mucha demanda valoraremos la posibilidad de hacer otro grupo otro día, no hay problema.

Para apuntarse envíen email a: info@berlinepoque.com

Día: 14 de abril
Hora: 12.00 h.
Lugar de encuentro: se comunicará al recibir su confirmación de asistencia.

Atentamente
El equipo de Berlin Epoque
http://www.berlinepoque.com/

jueves, 19 de enero de 2012

Claire Waldoff: sus años en Berlín

Un breve repaso de uno de los personajes más queridos de Berlín durante sus "Años Locos": Claire Waldoff.
Claire Waldoff
Fuente: Kabarett.es

Claire representaba el ideal berlinés: una cabaretera irreverente y graciosa que interpretaba a menudo piezas satíricas que encandilaban a toda clase de públicos. Pese a no haber nacido ni haberse criado en la capital del Reich aprendió con gran facilidad el dialecto berlinés al poco de trasladarse y supo utilizarlo con destreza en las piezas que durante tantos años recitó sobre los escenarios.


Continuar leyendo el artículo AQUÍ

De Claire Waldoff y de otros grandes artistas de Cabaret hablaremos en nuestro tour "Sexo, Drogas y Charlestón". 

lunes, 2 de enero de 2012

Berlín, años 20: Sexo, drogas y Charlestón

Se dice que el modo de vida en la metrópoli, tan agitado y decadente, era consecuencia de la existencia de una droga en el aire de Berlin, "die berliner Luft". 

El Salón
Otto Dix
Nada hacía esperar que la capital de un país recién salido de la I Guerra Mundial y además vencido pudiera cobrar tanta vida y llenarse de tanto esplendor durante más de una década llena de contradicciones y revueltas.

Anita Berber
1926
La controvertida y creativa bailarina Anita Berber fue uno de los personajes más destacados y transgresores de la época.

Tingel-Tangel
Rudolf Schlichter

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De esto y mucho más hablaremos en nuestro "Tour los Años Dorados 20 en Berlín". 

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Berlin años 20: la escena teatral

Los prolíficos años dorados supusieron para Berlín su ratificación como capital a la cabeza de la vanguardia del momento. El concepto de industria cultural hizo su aparición.

Interior del Wintergarten Varieté
Berlín comienza la década siendo la tercera ciudad más grande de Europa y ya desde la época de la Ilustración la ciudad se había convertido en un imán para toda clase de creadores del ámbito de la cultura. Si bien hasta ese momento se la conocía como la "Atenas del Spree" por sus muchas construcciones de corte clásico en los alrededores del río y las corrientes humanísticas y filosóficas que desarrollaron sus literatos, la nueva avalancha de teatro de revista y fiestas salvajes transformaron la ciudad en un "Chicago del Spree".
Max Reinhardt

Cientos de teatros y cabarets se conglomeraban en las calles. Max Reinhardt llevaba, por aquel entonces, a escena a una joven Marlene Dietrich a actuar en el Großes Schauspielhaus (Gran Teatro). Fue considerado el genio más grande de la escena teatral de la metrópolis. Sus representaciones se caracterizaban por utilizar con gran talento la técnica moderna. Sus puestas en escena eran recreadas con suntuosas decoraciones llevando el teatro ilusionista a su máxima expresión.

Como director del Deutsches Theater ya había sorprendido con anterioridad por la novedad y la fidelidad con la que llevaba a la escena los textos clásicos y su orientación hacia los actores.

En 1924 fundó dos salas: la Kömodie y el Theater am Kurfürstendamm (de Brecht y Weill).
Bertol Brecht

Es el creador del teatro épico. Sus intenciones artísticas como director iban más allá de limitar la función teatro al entretenimiento. Pretendía hacer pensar al espectador utilizando el denominado "efecto de distanciamiento", otorgando capacidad crítica tanto a actores como a espectadores, involucrando a éstos últimos en el desarrollo de la historia.
 
Bertol Brecht Platz
con el antiguo Friedrichstadtpalast a la derecha
y el Berliner Ensemble a la izquierda


Su constante crítica al capitalismo y al orden burgués queda representada con fina ironía en su disparatada obra "La Ópera de tres centavos" (o "La Ópera de cuatro cuartos" según otras traducciones) donde plasma a esta clase social como una sociedad de delincuentes y vividores, prostitutas y mendigos. Con música del compositor Kurt Weill, la obra no solo no pasó inadvertida (la noticia de su estreno apareció en 147 periódicos de Berlin) sino que llegó a estar en cartelera casi un año. Se representaba semanalmente en el Theater am Schiffbauerdamm (actualmente llamado Berliner Ensemble), situado en una plaza a orillas del Spree que hoy lleva el nombre de tan célebre director.

De esta obra de teatro es, sin duda, "Die Morität von Mackie Messer" su pieza más popular, canción que posteriormente se tradujo al inglés pasando a llamarse "Mack the Knife" y que se hizo mundialmente conocida gracias a voces como la de Frank Sinatra.
El teatro de revista

En la época se impone un modo de vida hedonista en el que la burguesía marca las pautas: faldas y cabellos cortos, preocupación por el cuidado corporal, ciega entrega al placer, baile desenfrenado a ritmo de Charlestón.

Todo ese glamour es patente en Berlín a través de sus múltiples espectáculos de variedades. La última moda es la revista musical. En contraposición a las representaciones "serias", la gran apuesta en todos los teatros de revista son los grupos de bailarinas, las acrobacias, el burlesque, la opereta, y el Kabarett. El término germanizado sintetiza un género artístico basado en monólogos humorísticos con tintes políticos en los que se ironizaba y criticaba la sociedad del momento. Nada ni nadie quedaba exento de la sátira.

Escenarios tan emblemáticos como los del Großes Schauspielhaus, Admiralspalast, Komische Oper y el Volksbühne se rindieron a los encantos del teatro ligero y veían como diariamente sus plateas se llenaban de un público ávido de espectáculos de variedades.

La dictadura de Hitler arrasó con todo lo que consideraba decadente en la metrópolis. Muchos artistas se vieron abocados al exilio y la Segunda Guerra Mundial provocó el cierre definitivo de todos los escenarios de la ciudad.


De teatro y mucho más hablaremos en nuestro tour.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Willkommen!

Bienvenidos a "La Gaceta de Berlin Epoque".
En este blog iremos subiendo artículos y crónicas del tema que más no apasiona: los Años 20 en Berlín.
Trataremos en profundidad aspectos fundamentales de una de las etapas de mayor esplendor que haya vivido la metrópoli.
Esperamos que sean de vuestro agrado e interés.

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