sábado, 14 de septiembre de 2013

Alabama Song: la historia de una canción

Alabama Song es el tema más conocido de la Ópera de tres actos de Bertolt Brecht y Kurt Weill „Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny“ (Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny).

Alabama Song apareció por primera vez en una colección de cinco poemas publicados por Bertolt Brecht en 1927, llamada „Die Hauspostille“. Fue escrita en inglés e interpretada por él con su propia música por escenarios de todo Berlín. Pronto se le acercó el que sería en un futuro cercano un gran colaborador, el compositor clásico Kurt Weill, quien estaba impresionado por la poesía de Brecht y que quería ampliar sus posibilidades componiendo música para sus textos con la intención de potenciar así el dramatismo y la sátira que contenían. 

La canción fue acompañada a partir de entonces por la música de Weill y presentada al público en el Festival de Baden-Baden de 1927 bajo el nombre “Songspiel Mahagonny”, siendo Lotte Lenya (esposa de Weill) la que cantara la voz principal. La recepción de la obra por parte del público fue muy controvertida, abucheándola y aplaudiéndola a partes iguales. 

Al regresar a Berlín, Brecht y Weill se pusieron a trabajar en una versión ampliada de Mahagonny, teniendo que aplazar este trabajo para poder terminar la aclamada Ópera de los Tres Centavos (Die Dreigrosschenoper).

Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny fue puesta en escena por primera vez en Lepzig allá por 1930, con la Alabama Song interpretada por el personajes de Jenny y sus compañeras prostitutas. La canción siempre fue cantada en inglés aunque el resto de la ópera es toda en alemán originalmente.
Aún no siendo parte del elenco de actores en la producción de Leipzig, Lotte Lenya grabó la canción para el sello Ultraphon en 1930. 

De hecho, Lotte Lenya continuó interpretando esta canción a lo largo de toda su carrera. Esta que podéis ver es una versión de 1958. 




Casi tanto como la contemporánea „ Die Morität von Mackie Messer (‘Mack The Knife’), Alabama Song ha pasado a ser un clásico, grabado e interpretado cientos de veces por muy diversos artistas, entre ellos, The Doors, Marianne Faithful, Nina Hagen e incluso la inigualable Bette Midler

Aquí tenéis una versión muy especial de un cantante que vivió en Berlín en los 70 y que en 1978 hizo su propia interpretación de Alabama Song el siempre sorprendente David Bowie. 


jueves, 15 de agosto de 2013

Cabaret - El Musical


No pierdan la ocasión de ver este gran musical si están por Berlín este verano. Hasta el 1 de septiembre de 2013 tienen la posibilidad de disfrutar de un gran despliegue de ingenio, elegancia y calidad interpretativa y escénica en el Tipi am Kanzelarmt que vuelve a albergar, al fin, el musical Cabaret. Regresa a la ciudad que sirvió de inspiración a la historia que narra, ambientada en un Berlín de los años 30 justo antes del ascenso del nacionalsocialismo al poder. 

El musical no es una adaptación de la película. De hecho, la adaptación de la obra del escritor Christopher Isherwood "Adiós a Berlín" fue anterior a la aparición del film. Se trata, por tanto, de la producción teatral original que realizó Joe Masteroff a partir del guión de John van Druten I am a Camera (1951) que a su vez se basa en la novela de Isherwood. La première del musical tuvo lugar el 20 de noviembre de 1966 en el teatro Broadhurst de Broadway (NY).  
La música corrió a cargo de John Kander y las letras de las canciones a Fred Ebb. 



El show contiene más piezas musicales que la película así como más personajes y profundiza más en aspectos políticos y los problemas sociales de la época. 

Breve sinopsis

El escritor Clifford Bradshaw llega a Berlín en 1929 en busca de inspiración para una nueva novela. Al llegar alquila una habitación barata en la pensión de la Señorita Schneider y es invitado a celebrar por Ernst Ludwig, a quien ha conocido en el tren de llegada, el fin de año en el Kit Kat Klub, uno más de los cientos de templos del placer que hay en la metrópoli. Un despliegue de sátira y erotismo sorprende a  Bradshaw que queda rápidamente pasmado. El Maestro de Ceremonias guía a los presentes a mundos de hedonismo y crítica despiadada. Allí conocerá finalmente a Sally Bowles, la cantante y bailarina que determinará en gran parte sus vivencias en la ciudad. 
Berlín está sumida en el caos. La hiperinflación arrasa con todo. La extrema derecha se va haciendo progresivamente con el control. Todo está apunto de cambiar radicalmente y nadie parece vaticinarlo. Los cabarets están llenos de gentes que huyen de los problemas y buscan saciar su sed de entretenimiento mientras, en las calles, las convulsiones políticas y económicas aumentan la oleada de violencia.  
  




Con este punto de partida nos encontramos ante un espectáculo de más de dos horas y media de duración donde no falta detalle, ni grandes interpretaciones, ni buenas coreografías, ni grandes temas como el famoso "Maybe this time" que a más de uno hace saltar la lágrima. (El enlace es, no obstante, de nuestra queridísima Liza Minnelli).   

Mención especial merecen los músicos, una banda no solo muy profesional y de exquisita técnica sino también unos actores integrados completamente en el show que dan mucho juego durante todo el espectáculo. Lo hacen muy divertido. Y qué decir de las coristas, las KitKats, desinhibidas y provocativas en todo momento. El Maestro de Ceremonias, el conductor del show, la conciencia, el gran papel de la obra. Y Sally... la encarnación de la divina decadencia... Y, en general, todos los personajes que, cada uno en su papel, hacen brillantes interpretaciones. 


Éste debería ser un musical permanente en Berlín, como decíamos, la ciudad que inspiró aquella novela que dio lugar a esta obra. El testigo de una historia que a ratos es autobiográfica y que retrata muy bien el aire que se respiraba en aquellos años. Quizás el año que viene vuelva a los escenarios, ¡esperemos que así sea!

Si bien es cierto que para el visitante puede ser algo incómodo porque los diálogos son en alemán, la puesta en escena es tan deliciosa, es tal la calidad, que suple todo lo demás. Así como el lugar, El Tipi am Kanzleramt, una localización excelente. 

Eso sí, no es barato. Pero lo vale, LO VALE!


Cabaret en Tipi am Kanzleramt
Große Querallee
10557 Berlin
(entre la Cancillería y la Casa de las Culturas del Mundo)
Hasta el 1 de Septiembre de 2013
Tickets desde 44,50€ a 59,50€ (Solo el show)
Para ver fechas visitar:  www.tipi-am-kanzleramt.de
Teléfono de reservas : 030 39 06 65 50

Horario de apertura de la caja para compra de entradas:
De lunes a sábado: 12.00 - 18.30
Domingos y feriados: 15.00 - 17.30

jueves, 25 de julio de 2013

Toast & Jam 2013

La localización escogida este año para el Toast & Jam, una de las ferias vintage más famosas que se celebran en Berlín, fue un lugar verdaderamente encantador: el Heimathafen Neukölln. Para los que aún no lo conozcan y tenga interés hay que destacar que tienen una variada programación regular de conciertos y teatro. El enclave es excepcional.

Así lucía hace ya muchos años... 


Así lucía durante los días en los que se celebraba la Feria Toast & Jam...


Fue en 1896 cuando comenzó a construirse en Rixdorf (nombre que recibía antiguamente el hoy barrio de Neukölln) el llamado "Niesigks Salon". El desarrollo y crecimiento de esta parte de la ciudad hizo que la sala creciera con él. La decoración mezclaba componentes neobarrocos con trazos modernistas y el lugar llegó a convertirse en un lugar para el placer muy destacado en Berlín.  

En los Dorados Años 20 la sala era, en el bullir de la metrópolis, otros de los tantos locales de esparcimiento que abrían sus puertas a la noche para que su público hiciera temblar el suelo a ritmo de Charlestón.   

Volviendo al presente y a la edición 2013 del Toast & Jam, he de mencionar que de todas las propuestas vistas este año tengo que destacar dos que me dejaron prendada y que van muy al hilo de la temática de nuestra Gaceta: Flapper's Borse Artigianali y Miamà Creazioni. ¡La mejor de las paradas para las Flappers coquetas!  

Piezas delicadas, realizadas a mano con gusto y elegancia. ¡Y todo con el color de la bella Italia! Y si no, juzguen ustedes mismos... 




¡Me enamoré!

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